Intro
Aunque llevo ya un mes por en Hannover me decidí hace unos días a empezar el blog. Escribirlo ya me pareció buena idea desde el principio y me terminé de animar cuando leí otro blog similar de un profe de la URJC que está en Estados Unidos de estancia. Siempre me he lamentado de no conservar demasiadas fotos de mis aventuras por el mundo así que esta vez no me va a pasar lo mismo y ya que me pongo lo hago en condiciones.
Como decía, ya que llevo ya un tiempito por aquí me parece la mejor manera de escribir, para no dejarme nada sin contar ni ir con un mes de retraso permanentemente, entremezclar las historias pasadas con las que son más recientes, en plan Tarantino :)
Dejo para más adelante, en otro post, los detalles sobre los preparativos que he tenido que hacer para venir en buenas condiciones; que pienso que le pueden ser útiles a gente que quiera venir a este campus el año que viene (a mi me habría gustado encontrarme algo así, habría ahorrado mucho curro).
¿Dónde estas exactamente...?
Estoy en Hannover, al noroeste de Alemania en la región conocida como Baja Sajonia. La URJC tiene convenios con dos universidades alemanas: una en Dresden y otra en Hannover. Me puse a investigar un poco y me enteré de que la Universidad de Dresden es más clásica y la de Hannover es más moderna, la primera oferta muchas asignaturas de electrónica digital y la segunda de seguridad informática y sistemas telemáticos (lo que me interesa a mi vamos). Bastó mencionarle a mi madre las dos alternativas para que me dijera que Hannover era mucha mejor opción que Dresden para practicar Alemán porque aquí se habla "Hochdeutsch" que no es más que el idioma estandar sin dejes, expresiones extrañas ni pronunciaciones raras... Vamos, como estudiar Inglés en Oxford... Estaba claro que debía elegir la Universidad de Hannover y en ella estoy estudiando.
Hannover es una ciudad más pequeña de o que esperaba pero esta muy bien organizada (especialmente los transportes, funcionan fenomenal) y rápidamente te das cuenta donde esta cada cosa. Yo vivo en una residencia de estudiantes que elegí de entre las ofertas que nos pasó la Fachhochschule Hannover (así se llama la Universidad, FHH en adelante) porque esta bastante cerca de la facultad de informática, bien comunicado y además prefería vivir de una manera un poco más independiente. Me "preocupaba" un poco que fuera bastante más barato que vivir en un piso compartido (nadie da más por menos) pero finalmente ha resultado que todo funciona muy bien en esta residencia y no tiene nada que envidiar a un piso particular.
En principio me hablaron de Hannover como un sitio más bien aburrido en donde no hay mucho que hacer pero por ahora no me lo parece. Entre bienvenidas, sesiones de información a estudiantes de intercambio, establecernos y demás no hemos tenido tiempo para aburrirnos. La verdad es que la FHH ha hecho un gran trabajo integrándonos en la Universidad y en la ciudad. Hemos tenido a nuestra disposición estudiantes que trabajan como becarios de relaciones internacionales que se han ocupado de coordinarnos, proponer quedadas, excursiones y de solventar todo aquello que puedas necesitar. Si lo piensas es una manera excelente para ellos de ganar una experiencia muy interesante y para nosotros también porque con otro estudiante siempre tienes un trato más cercano que con un responsable de otra clase (¿se hará algo parecido en la URJC...?).
El primer día
Pues una vez que aterrizamos (Lorena y yo, que vino a ayudarme y a conocer el sitio conmigo) en el aeropuerto de Hannover buscamos un plano para ver como llegar al hotel en donde íbamos a dormir los primeros cinco (finalmente seis) días hasta que yo pudiera entrar a vivir en la residencia. Cogimos el S-Bahn (es como el Cercanías de RENFE) y llegamos a Hauptbahnhof (la estación central), una vez allí cogimos el U-Bahn (es como el Metro) y encontramos enseguida el hotel.
Después de la primera noche en la que dormimos como lirones nos levantamos y fuimos a desayunar al buffet libre. Estaba fenomenal y mientras estuvimos allí desayunábamos fuerte y para comer y cenar nos tomábamos algo más ligero.
El primer día fuimos a la FHH a informar de que había llegado y a enterarnos un poco de qué podíamos hacer para aprovechar los días previos al comienzo de las actividades. La responsable de relaciones internacionales con la que yo había tratado por correo electrónico estaba fuera por unos días pero nos atendió una compañera suya que se ocupaba de los estudiantes de intercambio de otra facultad. No solo nos atendió sino que insistió en que la contactásemos para cualquier cosa que pudieramos necesitar y me hizo gracia (y me gustó) cómo, aunque solo yo voy a estudiar aquí, se quería hacer cargo también de Lorena y contaba con ella para todo lo que nos comentaba, como si quisiera ocuparse de que todo estuviera previsto y no nos faltase de nada. Estuvimos hablando un rato y conseguí una cuenta de invitado en los sistemas de la FHH para poder acceder a la red inalámbrica, organizarnos a través de Internet y también currar un poco para darle un empujon al blog de Benito que acaba de ganar en Canadá otra vez el Mundial de Trial (y con plata en 26", lo cual esta fenomenal para no ser su especialidad).
Me pareció buena idea coger soltura con los transportes y saber cómo llegar a donde me pudiera interesar así que durante esos primeros días nos pegamos buenas pateadas y conseguimos todo lo necesario para vivir aquí un año: cosas de cocina, ropa de cama, cosas para el baño... Excepto una bici (aventurita que dejo para otro post) cosa que quería tener si o si porque soy bicicletero de siempre y aquí esta todo habilitado para moverte usándo la bicicleta.
